El secreto de una buena milanesa
Una gran milanesa arranca con carne fina y bien tierna. El truco está en dejarla reposar en el huevo con ajo y perejil, empanar dos veces y freír en aceite bien caliente para que quede crocante por fuera y jugosa por dentro.
Cómo lograr el punto justo del asado
El fuego se hace con paciencia y las brasas mandan más que las llamas. Colocá la carne cuando las brasas estén grises, salá antes de dar vuelta y no la pinches: dejá que el jugo se quede adentro para un asado perfecto.
Pastas caseras como las de la nonna
El secreto de una buena pasta está en la masa: harina, huevos y un poco de amor. Amasá hasta que quede lisa, dejá descansar y estirá fina. Una salsa simple de tomate y albahaca hace el resto para un plato memorable.